9:35
Lee el periódico, sus manos temblorosas voltean las frágiles hojas de papel imprenta. Su café se enfrió hace ya media hora. Ángela lee atenta el encabezado:
JUNIO 20 DEL 2003“ENCONTRADO EN UNA CALLE DEL CENTRO EL TERCER “AMANTE”
Deja el periódico en la mesa y por descuido tira el café en la mesa, molesta se levanta por un trapo a la insípida cocina, adornada con aceites y recetarios maltratados. Limpia el tiradero. Se asoma por la ventana, su vecino va llegando. Deja el trapo y se apresura a salir de su departamento. Su vecino deja caer accidentalmente las llaves, Ángela se apresura y las recoge y sonríe tímidamente, el responde desganada y se mete sin dar las gracias al departamento. Ángela aspira su perfume, suspira y se mete a su departamento.
8:30 PM
Su cena es denigrante, espárragos mal cocidos, puré de papa instantánea aún con el sabor a caja, y un pedazo de pollo grasoso de hace tres días. Lee un clásico:”Romeo y Julieta”, una lagrima cae por su mejilla. Deja el libro y toma el periódico. El silencio reina en el departamento. Lee el primer párrafo en voz alta: JUNIO 21 DEL 2003 “Aún no se sabe quien pudiera ser el culpable de estos crímenes, pero se piensa que podría ser una mujer” come un espárrago y sigue leyendo… “Los casos se ha relacionado gracias a las pistas dejadas en el cuerpo como son esencias, un extraño tipo de aceites y secreciones vaginales.
Se lleva la mano a la boca, se muerde la uña. Observa su oscura habitación, introduce otro dedo entre sus dientes, y muerde las resequedades alrededor de su uña. La habitación es muy oscura, y se hace más grande. Toma su dedo pulgar y muerde su uña, la habitación es mas oscura y la llama. Suena el timbre de la puerta, se levanta y se arregla su maltratado cabello. Abre la puerta, su vecino se quedo sin llaves y necesita pasar. Esta mojado, mal humorado, pero más hermoso que nunca.
9:30 PM
El reloj avanza lentamente, él observa el pequeño departamento. Nada lo adorna, pilas de periódicos viejos, libros de diferentes tamaños, en el comedor, una mesa de vidrio empolvada y un mantel individual de plástico.
-¿Quieres tomar algo?- pregunta en voz casi in entendible
- No gracias- dice el indiferente-pero si me pudieras prestar una toalla.
-si- Ángela se pone de pie y pasa muy cerca de donde esta él, aspira su aroma, ve su cabello es su oportunidad no puede dejarlo ir. Toma una toalla del closet, su caro esta entre abierto, rápidamente lo cierra y regresa a la sala.
-Huele raro ¿No crees?-dice él tapándose la nariz, ella sonríe sin decirle nada y le entrega la toalla. Las manos de Ángela rozan las de su vecino, un escalofrió la recorre. Mientras se seca, ella lo observa detalladamente, su boca, sus ojos, su cabello, sus hombros…
-¿Vives tu sola?-pregunta incomodo el joven.
-No, con mi mamá-
-¿Tu mamá está aquí?-
-A no ella murió hace dos semanas-dice viéndolo directamente a los ojos- ¿Podrías hacerme un favor?; ¿Puedes traerme de mi cuarto una bolsas que dejé ahí?, creo que tengo una camisa ahí, así te puedes cambiar de ropa.-el joven no alcanza a escuchar bien lo que ella dice en vos tan baja, pero obedece, se levanta y señala el cuarto a su derecha, una fotografía de ella llama su atención. Ángela sonríe en la fotografía, abrazada de un joven simpático a la vista
- ¿Es tu novio?-
-Era… puedes traer eso por favor, es el cuarto que esta enfrente de ti. Él obedece, Ángela se muerde el pulgar.
Él abre la puerta, un olor fétido lo invade y comienza a toser, busca el apagador y enciende la luz, tose aún más fuerte. Enfrente de él un cadáver, amordazado de pies y manos con una cuerda roja, pétalos de roza a su alrededor y un liquido amarillento lo cubre, tiene los ojos abiertos y las moscas vuelan alrededor de él. Después todo se vuelve oscuro.
2:30 AM
Adolorido trata de levantase, pero no puede. Asustado voltea a su alrededor, pétalos de roza lo cubren y esta amarrado con una cuerda roja de manos y pies.
-“Nadie te quiere”, “Nadie podrá jamás quererte”. Eso es lo que ella me decía, pero le demostré lo contrario… todas esas noches con dolor de estomago, sudando, retorciéndome en mi cama. Ya tres me han amado, bueno cuatro…-dice Ángela con voz segura y fuerte, se cepilla el cabello en el tocador observando a su vecino desde el espejo.
Su respiración es rápida, trata de safarse de las cuerdas pero no puede, están demasiado apretadas.
-¿Crees en el amor a primera vista?-
Él observa el cadáver acostado a un lado de él, era un chico repartidor.
Ella sonríe por el espejo:
-Era un buen hombre-de pronto baja la vista y se le quiebra la voz- Ya ves madre, te dije que él si me quería… ¿Me quiere verdad?
Su vista se pierde entre los tarros blancos con etiquetas “linaza” “cera liquida” etc.
Ella se esta llenando de perfume. Una lágrima se asoma de los aterrorizados ojos del joven y un grito ahogado por la cuerda sale de su garganta.
- No te preocupes, yo también te amo… solo tenemos que probarle al mundo- se inclina y toma un pequeño frasco se su buró, lo abre y toma de el, abraza al chico y lo hace tragar una porción- Demuéstrame que eres fuerte, para que podamos vivir juntos amándonos.
El dolor es insoportable, el chico se retuerce en la cama llorando de desesperación, lucha, pero sucumbe ante el veneno. Decepcionada Ángela baja la cabeza y una lágrima se asoma a su cara, camina hacia la puerta y la cierra. El departamento está en completo silencio.
En el sofá una carpeta amarilla llama la atención, los papeles que se salen descuidadamente se alcanza a leer:
Informe medico:
Paciente: ANGELA ROMO
Diagnostico: ENVENENAMIENTO PROLONGADO SUSTANCIA DESCONOCIDA.
Más abajo, un recorte de periódico:
Joven pareja victima de envenenamiento, ella sobrevive, él no. La madre de la joven Eugenia Romo es hallada culpable.
Por ultimo un obituario:
14 DE JUNIO DEL 2003
Descanse en paz EUGENIA ROMO. Madre… tú me lo quitaste.
9:30 AM
Ángela lee el periódico, su café se enfrió hace media hora…