Los agricultores empezaron a preocuparse. Los ganaderos mucho más. Algunos decían haber visto dinosaurios merodeando la zona. ¿Dinosaurios?, no puede ser, decían los incrédulos. Sí, sí, por la noches suelen venir. Incertidumbre. Terror.
No es nada, esas cosas sólo suceden en las películas.
Cuando se despertó el perro ya no estaba ahí. Yo lo vi, juro que lo vi, fue uno de ellos.
Año 2078, los dinosaurios siguen comiéndose a los perros. Monterroso no mintió. Tampoco dijo toda la verdad. Vicio de buenos escritores, suelen llamarle.