"Te amo. Joder si te amo..."
Soy un desastre en el amor. Mis amigos saben que me caracterizo por destrozar y maltratar. Pero no quiero estar sujeto a malinterpretaciones. Maltrato con miradas, con odio, con malas caras. Cada día que pasaba y no te veía era como un cuchillo clavándose en mis ojos. Como diciendo "llora de una vez, imbécil!"
Pero llegas, me sonríes, me abrazas, y a la media hora te miro con desprecio, y pienso: maldita sea, sé que no me quieres, que te estás burlando de mí...
Luego te fuiste. Por supuesto, me está bien empleado. Soy un pobre bastardo, porque hago eso con todas aquellas personas que intentan endulzar la piedra que tengo por corazón. Y eso me hace llorar.
Peor lo verdaderamente triste, lo que realmente hace que mi vida sea una montaña de mal karma, es que no lloro por los ojos, sino que lloro por el alma. Y llevo llorando así desde hace medio año.
Necesito que alguien me salve de esta espiral de misantropía. Alguien dijo que soy un filántropo empedernido a quien la humanidad ha defraudado. Claro, a todos nos disgusta la gente de vez en cuando. Nos disgustan sus prejuicios, su mal hablar, sus manías, sus defectos...
Pero, joder, el ser humano tiene que anteponerse a eso, y no viviar amargado. Bien, pues yo sigo un camino de pinchos que me amargan. Y lo jodido es que lo sé, y no puedo salir.
Alguien. He pasado de ser el príncipe que salva a la princesa a ser una princesa que necesita un príncipe... aunque, en mi caso, sea una princesa, claro está.
Soy bueno, soy malo...pero lo positivo de todo esto es que sigo siendo. Y ocn esta certeza, sé que aún estoy a tiempo de salvar mi alma, o de esperar aquella mano tendida que necesito.