Le pasó a mi tía. Resulta que un día no encontraba su celular. Buscábamos por todos lados y no lo encontrábamos. Entonces, ella llamó de un teléfono fijo que marcaba a celular. Entonces pasó que cuando le contestaron dijeron: Alo, Paulino, y cortaron. Paulino era su esposo, ella lo encontró raro porque se parecía a la voz de una tía de ella muerta hace mucho tiempo, y de repente miró al suelo y ahí estaba su celular, estábamos todos ahí, ella se asustó mucho, se quedó blanca. De ahí han pasado otras cosas curiosas, pero la de aquella noche quedará en su memoria. No es para más, porque con sólo recordarla, el pánico se apodera de todos nosotros.