Los he sacado de una serie de internet llamada cálico electrónico:
- En esta noche tan fría yo te ofrezco mi estufa. No tiene pilas ni cables pero igualmente se enchufa.
- Quisiera ser pirata, no por el oro ni la plata, sino por ese tesoro que tienes entre las patas.
- Cariño, vamos a jugar al cepillo. Tú pones los pelos y yo pongo el palillo.
- Tus ojos son dos luceros, tus mejillas dos manzanas, qué linda ensalada de frutas haríamos con mi banana.
- Mi amor, sentirás sólo la esencia, pues me acercaré con gran disimulo y un poco más notarás mi presencia cuando te la meta por el culo.
- Princesa, te voy a proponer un trato, tú te frotas el nabo y yo te meto mi aparato.